Wikipedia y la maleta en el hotel 24 junio, 2017

Un día al dejar la maleta en la consigna de un hotel de Londres, pregunté al conserje si era seguro. Consistía en un cuarto donde todo el mundo entraba y salía, unos dejaban su equipaje, otros lo recogían, y para hacerlo, los amontonaban, esquinaban, apretaban, apelotonaban y movían de un sitio a otro, y no había ni etiquetas ni daban resguardo alguno. De hecho cuando me volví desde la puerta, ya mi maleta no estaba en su sitio… El conserje, sin duda de buena cuna (o de pueblo, como yo), entre ofendido e incrédulo se estiró dos palmos y me espetó: aquí damos por hecho que todos somos honestos, señor… Pues bien, lo mismo pasa con Wikipedia: nos fiamos de lo buena gente que todo el mundo es (hasta un día…), y terminamos cometiendo uno de los mayores actos de ingenuidad que se puede perpetrar en un ensayo o una investigación académica: citar de Wikipedia.

No sé qué pecado es peor, sinceramente, si la puerilidad, la simpleza o la holgazanería.

Wikipedia está bien para tomar unas coordenadas, unas referencias, una ubicación rápida, y es encomiable su existencia y su construcción colectiva como torre de babel contemporánea (aunque con ella tampoco vayamos a alcanzar al cielo). Pero hay que tener en cuenta que la información no es conocimiento. El dato simple puede incoar, puede servir de estímulo, puede ayudar a establecer relaciones, pero nada supera el conocimiento auténtico, la idea propia, el pensamiento original, y ese no está en Wikipedia; ese surge de la acumulación de muchas, largas, extenuantes y hasta asmáticas (diría Lezama) lecturas, variadas y profundas, todas contrastadas y verificadas: Es el “autor” como “autoridad”.

Wikipedia tiene muchas cosas buenas, y otras malas, pero sin duda algo todavía aún peor, más allá de la falta de contraste y veracidad comentadas, es la utilización que algunos hacen para procurarse un techo y un cobijo intelectual. Es el reino del arbitrio, de la autocomplacencia y de mucho charlatán y embaucador amparados por los recovecos del subsuelo.

La inteligencia está reñida con el anonimato de Wikipedia (Martí decía: un hombre honrado no oculta lo que piensa), y en Wikipedia, lamentablemente, hay quien todavía defrauda más que a Hacienda.

Entenderéis entonces que ya el colmo de los colmos (y de la ira del editor) es cuando alguien te pregunta “cómo se cita correctamente de Wikipedia…”.

Ya os digo, para mí, es como dejar la maleta sin resguardo en la consigna de un hotel.