Milena Busquet: Cadaqués después de Dalí 20 Enero, 2017

Fabio Murrieta

 

Paradójicamente, después de haber entregado al mundo la novela más grande de todos los tiempos, España no es país de novelas. De novelistas sí, los hay muy grandes y muy buenos, pero es difícil hablar del conjunto de la novela española, por épocas o por estilos.

No se puede hablar de la novela española como sí se puede hablar de la novela alemana, por ejemplo (en filosofía sí podemos tutear a los alemanes, y no por aquello de que el castellano es para hablar con Dios y el alemán con los soldados, sino por la gran cantidad de pensamiento y de pensadores que siempre nos han inundado e inundan: Savater, Bueno, Escohotado, Andreu y tantísimos más…).

La mayor parte de la novela española contemporánea es como un recetario, en las primeras páginas te anuncian los ingredientes necesarios y a partir de ahí es fácil adivinar el camino. Definitivamente, El nombre de la rosa nos ha hecho mucho daño, se puede construir un texto de manera semiótica, previendo el éxito comercial, pero no nos engañemos, todo el mundo no es Umberto Eco.

Milena Busquet ha sacudido sin embargo el panorama literario español con su novela Esto pasará. La vuelta al Cadaqués de su infancia es en realidad una vuelta a las mejores claves del género. Una novela no tiene que tener cuatrocientas páginas, no tiene que llevar una lista anexa de personajes ni mapas para guiarnos por sus tortuosos caminos; no tiene que sorprendernos ni tener un final inesperado. La novela es, ante todo, adentrarse en el alma humana, haciéndolo de manera que a los demás nos diga algo (por eso también creo que la buena novela tiene mucho de filosofía). Esto es lo más importante, y es así, tan simple, como bailar un cancán a orillas del Sena con Gastón Baquero y Sarah Bernhardt…